Tendrás que buscar en otro lado
El aguerrido lector de blogs que hubiera caído en estos lares por pura casualidad se estará preguntando ahora mismo:
¿Qué voy a encontrar aquí?
Con una alta probabilidad y, antes de llegar a satisfacer su deseo de una respuesta acorde a sus expectativas, habrá cerrado la página sin miramientos.
Y es que no existe una respuesta correcta para esta pregunta.
Así que, y ahora me dirijo a ti lector directamente; si te quedas es porque quieres.
Si has llegado hasta aquí es porque tienes interés en leer algo diferente. Algo que no va a responder a ninguna pregunta que puedas hacerte. Algo que no pretende agradarte ni ser socialmente aceptado. Algo que te puede hacer pensar o te puede aburrir sobremanera.
Pero, tranquilos, que no voy a hablar de tabúes, ni temas controvertidos, ni siquiera de temas interesantes para la gran mayoría.
Lo que aquí se congrega son una serie de intentos de formular con palabras pensamientos aleatorios, o no tan aleatorios. Son íntimas expresiones de ciertas ideas, conceptos, sensaciones, emociones o experiencias vividas cuya única finalidad es la de encontrar una vía de escape en el propio ejercicio de su expresión. Actuando como válvula de la olla a presión que es mi cabeza intentando contener una mente de selva tropical.
Y porque me gusta escribir a mi manera, sin reglas ni ataduras. Y luego poder avergonzarme de ello.
Así que, si buscas respuestas a preguntas estándar, incluso si buscas cualquier tipo de respuesta, casi mejor no sigas leyendo.
Tendrás que buscar en otro lado.
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